Kafka, una vida

Título: KAFKA

Autor: Reiner Stach

Editorial: Acantilado

Páginas: 2368

Traducción: Carlos Fortea

Sinopsis: «Yo soy la literatura», anotó Kafka en sus diarios. Esta afirmación enigmática y radical evidencia la compleja relación entre la vida y la obra de uno de los grandes autores del siglo pasado. Escritor dotadísimo, marcado por su fragilidad, por una extraordinaria finura espiritual, por su desbordante talento, y dividido entre la voluntad paterna de convertirlo en empresario y cabeza de familia y su propio deseo de consagrarse a unas pocas páginas que lo satisficieran, cobra vida en esta biografía que nos reafirma en la idea de que en él se condensa todo el siglo XX. Reiner Stach, que dedicó más de una década a la escritura de esta obra monumental, aclamada como la biografía definitiva de Kafka, combina con destreza la rigurosa investigación biográfica e histórica con la profunda comprensión de la vida y la obra del escritor praguense, y nos ofrece una recreación vívida y literaria del mundo, en sus detalles, de este autor ya imprescindible.

RESEÑA: A lo largo de un año entero de mi vida me ha acompañado esta faraónica biografía de Kafka, el escritor checo en lengua alemana más internacional. Y no, no porque fuera una lectura densa o aburrida. Más bien al contrario. Pues a pesar de sus más de dos mil páginas hubiera podido finalizar la obra en unos pocos meses pero, ciertamente, la estaba disfrutando tanto que quise ir a un ritmo más pausado para así saborear al máximo cada una de sus palabras.

“No desesperes, ni siquiera por el hecho de que no desesperas. Cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas. Esto significa que vives.” (Franz Kafka)

Franz Kafka (1883-1924) creó algunas de las narraciones más imprescindibles e importantes de la literatura universal como La transformación, El proceso o El castillo. En ellas supo plasmar como nadie la desesperación humana y lo absurda que llega a ser, a veces, nuestra sociedad.

Ilustración de Franz Kafka de Kristian Hammerstad. (1)

Cabe destacar que Franz tuvo una vida de lo más corriente y aún así no deja de ser un personaje realmente fascinante e intrigante para muchos de sus lectores. Excepto por unos pocos meses, siempre vivió en su Praga natal y hasta edad muy tardía en la misma vivienda que sus padres. Doctorado en Derecho ejerció de funcionario en una compañía de seguros, un trabajo aburrido que por suerte le dejaba las tardes y las noches libres para ejercer la escritura. Nunca se casó aunque estuvo comprometido en dos ocasiones: una con Felice, a quién pidió su mano dos veces, y otra con Julie. Tuvo aventuras con varias mujeres mientras que otras fueron tan sólo relaciones epistolares. Ya desde bien pequeño nunca se encontró del todo a gusto en su hogar, especialmente por culpa de la severa figura paterna que constantemente lo despreciaba. La única aliada que tuvo en el ámbito familiar fue su hermana pequeña Ottla. Su círculo de amistades, mayoritariamente formado por literatos e intelectuales, fue bastante reducido al ser una persona muy selectiva. Le marcó especialmente la figura de Max Brod, un hombre que después de la temprana muerte del autor checo, por culpa de la tuberculosis, daría a conocer al mundo gran parte de su obra compuesta por novelas, diarios, cartas, cuentos y ensayos. Para Kafka escribir fue a la vez su gran amor y su perdición pero era, según él, lo que daba sentido a su vida.

“No sé cómo abarcar toda esta dicha en palabras, ojos, manos y este corazón. No sé cómo abarcar la felicidad de tenerte aquí, la alegría de que me pertenezcas. No sólo te amo a ti. Es más lo que amo: amo la existencia que tú me otorgas”. (‘Cartas a Milena’ de Franz Kafka)

Esta biografía, compuesta por tres volúmenes (Los primeros años, Los años de las decisiones y Los años del conocimiento) que la editorial Acantilado ha publicado en dos tomos maravillosos con estuche, nos sumerge también en la Praga de finales del siglo XIX y de principios del XX para que entendamos mejor el mundo por el que se movió Franz. Entre sus páginas transcurren varias anécdotas curiosas del escritor, algunas desconocidas hasta ahora. Reiner Stach ha conseguido dar forma, sin duda, a la mejor biografía de Kafka hasta la fecha, con permiso de Klaus Wagenbach.

  • Lo mejor: Cómo Reiner Stach es capaz de narrar una vida tan corta y sin sobresaltos de una manera tan magistral, hasta el punto de conseguir hacerla de lo más interesante.
  • Lo peor: Se echa de menos, teniendo en cuenta el precio de los dos tomos de la biografía, más material fotográfico en el interior.

FOTOGRAFÍA ARCHIVO PERSONAL: CATERINA CORTÈS
(1). ILUSTRACIÓN: THE NEW YORK TIMES
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Partida de ajedrez a la sombra de la II Guerra Mundial

Título: NOVELA DE AJEDREZ

Autor: Stefan Zweig

Editorial: Acantilado (Español) / Quaderns Crema (Català)

Páginas: 96 (Español) / 104 (Català)

Traducción: Manuel Lobo (Español / Català)

Sinopsis: Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva York a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación entre los dos jugadores. Si Novela de ajedrez nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas, nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia del ser humano sometido a una presión extraordinaria. Y todo ello con unas grandes dosis de intriga y maestría.

RESEÑA: Novela de ajedrez es la última obra que escribió el autor austriaco Stefan Zweig poco antes de suicidarse en 1942. Publicada póstumamente, en cada una de sus páginas se palpa la desazón que Zweig sentía en aquella época mientras contemplaba, impotente, como la vida que había conocido hasta entonces se derrumbaba. Perseguido por los nazis por ser judío, estos también quemaron y prohibieron sus libros poniendo así punto y final a su brillante carrera literaria. En esta novela breve el juego del ajedrez se nos presenta como una metáfora de aquellos años terribles de la II Guerra Mundial en el que el tablero y las piezas representan la lucha del bien contra el mal y viceversa.

“¿Cómo no le habían de venir delirios de grandeza a un campesino de Banat si de pronto, a los veintiún años, con sólo mover unas figuritas por un panel de madera se ponía a ganar más en una semana que todo su pueblo junto en todo un año de talar bosques y de hacer los trabajos más pesados? ¿Y que tal vez no es la cosa más fácil del mundo considerarse un gran hombre cuando no se tiene ni la más ligera sospecha que un Rembrandt, un Beethoven, un Dante, un Napoleón hayan existido nunca?”

En el barco que sale de Nueva York rumbo a Buenos Aires coinciden dos pasajeros curiosos. Mirko Czentovicz, el campeón del mundo de ajedrez, es un ser ignorante e insensible que se cree invencible hasta que el misterioso señor B., que huye del nazismo, le planta cara con ingenio, inteligencia y locura, una locura que no lo abandona desde que fue torturado por los alemanes. En un momento de la historia el personaje del señor B. asegura que hubiera preferido ir a parar a un campo de concentración en vez de haber sufrido el maltrato al que le sometieron los hombres de Hitler. Se debe aclarar que cuando Zweig redactó estas líneas aún no se tenía conocimiento de la barbarie que se estaba cometiendo dentro de dichos campos.

Stefan Zweig tiene el don, y quien lo haya leído lo sabe, de narrar de una forma exquisita y con un lenguaje cuidado y directo. Nunca decepciona. Novela de ajedrez es sin lugar a dudas un pequeño gran clásico del siglo XX.

  • Lo mejor: La maestría con la que el autor teje una trama donde se explica tanto en tan pocas páginas.
  • Lo peor: La historia se hace demasiado corta.

FOTOGRAFÍA ARCHIVO PERSONAL: CATERINA CORTÈS