Encuentros y desencuentros en Sokcho

Título: UN INVIERNO EN SOKCHO

Autora: Élisa Shua Dusapin

Editorial: Alianza Editorial

Páginas: 128

Traducción: Alicia Martorell

Sinopsis: Sokcho (Corea del Sur) es una pequeña ciudad portuaria muy cercana a Corea del Norte. En el ruinoso hotel del señor Park los clientes se hospedan por casualidad, especialmente en invierno, como Kerrand el dibujante de cómics normando que llega perdido en un abrigo de lana. Lo recibe la recepcionista, una joven franco-coreana que tiene estudios universitarios e inquietudes, que nunca ha visitado Europa y que desearía marcharse de aquel lugar. Pero por una serie de motivos personales no puede.

«Su mirada, física, dura, me había penetrado. Me había hecho descubrir algo que ignoraba, esta parte de mí allá, al otro lado del mundo, era todo lo que quería. Existir bajo su pluma, en su tinta, bañarme en ella, que olvide a todas las demás. Había dicho que le gustaba mi mirada. Lo había dicho. Como una verdad fría y cruel que no le afectaba en absoluto a su corazón, solo a su lucidez. Yo no quería su lucidez. Quería que me dibujase.»

Élisa Shua Dusapin. (1)

RESEÑA: UN INVIERNO EN SOKCHO es la primera novela de Élisa Shua Dusapin (Corrèze, Francia, 1992). Escritora de madre surcoreana y padre francés, fue la ganadora en 2016 del Premio Robert Walser y del Premio Revelación de la SGDL por la presente obra, una historia entre dos seres que saben que sus encuentros tienen fecha de caducidad, como la nieve que los rodea. Seremos partícipes de una relación sostenida a base de silencios y de una atracción contenida que por momentos resulta muy sensual. Incluso erótica.

«Sus playas: la guerra ha pasado por ellas, ha dejado su huella, pero la vida sigue. Aquí las playas esperan el fin de una guerra que dura desde hace tanto tiempo que acabamos imaginando que ya no está, así que construimos hoteles, ponemos guirnaldas, pero todo es falso, como una cuerda tendida entre dos acantilados que se deshilacha: caminamos por ella como funambulistas sin saber nunca cuándo se va a romper, vivimos en un intervalo, ¡y este invierno que nunca termina!»

Vista del puerto de Sokcho en Corea del Sur. (2)

Sokcho, sus calles, el hotel y el duro invierno son también protagonistas, no menos importantes, de este libro. Dusapin se sirve de estos elementos para acentuar el tedio, el hastío, la rabia y la tristeza que siente la joven recepcionista, sentimientos que, a través de ella, se nos transmiten a nosotros los lectores. Una novela breve bellísima, austera, tierna y, sobre todo, muy intimista narrada con un lenguaje elegante y comedido. Cada palabra te alimenta el alma. Desde luego leer a Dusapin ha sido una muy grata sorpresa.

  • Lo mejor: La historia en sí, unos personajes bien definidos y el precioso estilo narrativo de la autora.
  • Lo peor: Cuando el relato se vuelve algo más abstracto.

(1). FOTOGRAFÍA: WORLD TODAY NEWS
(2). FOTOGRAFÍA: SUITCASE, THE CULTURE OF TRAVEL