‘Los besos en el pan’ de Almudena Grandes

Título: LOS BESOS EN EL PAN

Autora: Almudena Grandes

Editorial: Tusquets Editores

Páginas: 336

Sinopsis: ¿Qué puede llegar a ocurrirles a los vecinos de un barrio cualquiera en estos tiempos difíciles? ¿Cómo resisten, en pleno ojo del huracán, parejas y personas solas, padres e hijos, jóvenes y ancianos, los embates de una crisis que «amenazó con volverlo todo del revés y aún no lo ha conseguido»? Los besos en el pan cuenta, de manera sutil y conmovedora, cómo transcurre la vida de una familia que vuelve de vacaciones decidida a que su rutina no cambie, pero también la de un recién divorciado al que se oye sollozar tras un tabique, la de una abuela que pone el árbol de Navidad antes de tiempo para animar a los suyos, la de una mujer que decide reinventarse y volver al campo para vivir de las tierras que alimentaron a sus antepasados… En la peluquería, en el bar, en las oficinas o en el centro de salud, muchos vecinos, protagonistas de esta delicada novela coral, vivirán momentos agridulces de una solidaridad inesperada, de indignación y de rabia, pero también de ternura y tesón. Y aprenderán por qué sus abuelos les enseñaron, cuando eran niños, a besar el pan.

En España, hasta hace treinta años, los hijos heredaban la pobreza, pero también la dignidad de sus padres, una manera de ser pobres sin sentirse humillados, sin dejar de ser dignos ni de luchar por el futuro.

“Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, ¿Sabes? Pero hay que ser todavía más valiente para aceptarla.”

RESEÑA: Esta es una novela coral en la que la escritora Almudena Grandes hace desfilar, a través de sus páginas, a una serie de personajes que viven en un barrio de clase media de Madrid. Todos ellos, en mayor o menor medida, se ven afectados por la crisis económica actual: bajadas de sueldo, explotación laboral, despidos, universitarios haciendo trabajos poco cualificados, desahucios, defensa de la sanidad pública…, son algunas de las muchas situaciones tratadas. Por lo tanto, resulta fácil identificarse con muchas de estas historias personales, bien porque hemos sufrido, o estamos sufriendo, circunstancias similares o le ha pasado, o le pasa, a alguien cercano. También hay que destacar la importancia que se le da a la figura de los abuelos, como principales pilares de las familias, por su sabiduría y por su solidez.

“Los españoles siempre hemos sido pobres, incluso en la época en que los reyes de España eran los amos del mundo, cuando el oro de América atravesaba la península sin dejar a su paso nada más que el polvo que levantaban las carretas que lo llevaban a Flandes, para pagar las deudas de la Corona.

Los besos en el pan es una lectura ligera y optimista a pesar de su temática. Queda claro que la autora pretendía regalar al lector un mensaje esperanzador aunque en una entrevista afirmara: Yo soy por naturaleza optimista, pero en este caso no, porque no hay muchos motivos. No veo futuro, quizás habrá muchas historias de superación personal pero no veo un gran proyecto colectivo. (1)

El problema llega cuando al ir avanzando en la narración nos percatamos de que todos los personajes que van apareciendo son excesivamente buenos y que los que no lo son tanto al final, se intuye, lo terminarán siendo. Sí, es una novela bastante previsible. La solidaridad también es un hecho destacable entre este grupo de vecinos. Esta bondad y generosidad que nos dibuja Grandes estarían muy bien si no fuera porque en la vida real no se perciben, normalmente, en nuestra sociedad.

Si nuestros abuelos nos vieran, se morirían primero de la risa, después de pena. Porque para ellos esto no sería una crisis, sino un leve contratiempo. Pero los españoles, que durante muchos siglos supimos ser pobres con dignidad, nunca habíamos sabido ser dóciles. Nunca, hasta ahora.

Por lo demás, bienvenidas sean las obras que tratan la crisis económica como tema central y no como un elemento de fondo dentro de la historia. Ya sólo por eso el libro de Almudena debería ser leído. Por este motivo y porque muchas de las reflexiones que nos va regalando son una auténtica joya.

  • Lo mejor: La crisis como tema principal.
  • Lo peor: Hay instantes en que el argumento no es del todo creíble.

No será para tanto, se dijeron, pero fue, y nada cambió en apariencia mientras el asfalto de las calles se resquebrajaba y un vapor ardiente, malsano, infectaba el aire. Nadie vio aquellas grietas, pero todos sintieron que a través de ellas se escapaba la tranquilidad, el bienestar, el futuro.


FOTOGRAFÍA ARCHIVO PERSONAL: CATERINA CORTÈS
(1). DECLARACIONES DE ALMUDENA GRANDES: EUROPAPRESS
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‘Novela de ajedrez’ de Stefan Zweig

Título: NOVELA DE AJEDREZ

Autor: Stefan Zweig

Editorial: Acantilado (Español) / Quaderns Crema (Català)

Páginas: 96 (Español) / 104 (Català)

Traducción: Manuel Lobo (Español / Català)

Sinopsis: Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva York a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación entre los dos jugadores. Si Novela de ajedrez nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas, nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia del ser humano sometido a una presión extraordinaria. Y todo ello con unas grandes dosis de intriga y maestría.

RESEÑA: Novela de ajedrez es la última obra que escribió el autor austriaco Stefan Zweig poco antes de suicidarse en 1942. Publicada póstumamente, en cada una de sus páginas se palpa la desazón que Zweig sentía en aquella época mientras contemplaba, impotente, como la vida que había conocido hasta entonces se derrumbaba. Perseguido por los nazis por ser judío, estos también quemaron y prohibieron sus libros poniendo así punto y final a su brillante carrera literaria. En esta novela breve el juego del ajedrez se nos presenta como una metáfora de aquellos años terribles de la II Guerra Mundial en el que el tablero y las piezas representan la lucha del bien contra el mal y viceversa.

“¿Cómo no le habían de venir delirios de grandeza a un campesino de Banat si de pronto, a los veintiún años, con sólo mover unas figuritas por un panel de madera se ponía a ganar más en una semana que todo su pueblo junto en todo un año de talar bosques y de hacer los trabajos más pesados? ¿Y que tal vez no es la cosa más fácil del mundo considerarse un gran hombre cuando no se tiene ni la más ligera sospecha que un Rembrandt, un Beethoven, un Dante, un Napoleón hayan existido nunca?”

En el barco que sale de Nueva York rumbo a Buenos Aires coinciden dos pasajeros curiosos. Mirko Czentovicz, el campeón del mundo de ajedrez, es un ser ignorante e insensible que se cree invencible hasta que el misterioso señor B., que huye del nazismo, le planta cara con ingenio, inteligencia y locura, una locura que no lo abandona desde que fue torturado por los alemanes. En un momento de la historia el personaje del señor B. asegura que hubiera preferido ir a parar a un campo de concentración en vez de haber sufrido el maltrato al que le sometieron los hombres de Hitler. Se debe aclarar que cuando Zweig redactó estas líneas aún no se tenía conocimiento de la barbarie que se estaba cometiendo dentro de dichos campos.

Stefan Zweig tiene el don, y quien lo haya leído lo sabe, de narrar de una forma exquisita y con un lenguaje cuidado y directo. Nunca decepciona. Novela de ajedrez es sin lugar a dudas un pequeño gran clásico del siglo XX.

  • Lo mejor: La maestría con la que el autor teje una trama donde se explica tanto en tan pocas páginas.
  • Lo peor: La historia se hace demasiado corta.

FOTOGRAFÍA ARCHIVO PERSONAL: CATERINA CORTÈS