Entre la crueltat i la tendresa

Títol: RETRAT DE SHUNKIN

Autor: Junichiro Tanizaki

Editorial: Viena Edicions

Pàgines: 144

Traducció: Albert Nolla

Sinopsi: En complir nou anys, la petita Shunkin, una nena rica i malcriada, es queda cega, per la qual cosa el futur esplendorós que li auguraven com a dama d’alta societat desapareix tot d’una. Com a reacció, es torna encara més capritxosa i només permet que la serveixi un criat, en Sasuke, que es desviu per complaure-la. Tot i així, per a ella l’únic consol és la música, i en Sasuke, per sentir-s’hi més a prop, decideix aprendre a tocar el shamisen, l’instrument que ella domina. A partir d’aleshores la seva relació evolucionarà d’una manera imprevisible.

RESSENYA: El bombons de la literatura. Així és com ha definit Viena Edicions a la seva nova col·lecció de novel·les curtes anomenada Petits Plaers, composta de grans autors del segle XX, i pensada per a lectors amb poc temps per a llegir. Hi trobam títols tan interessants com El regne de les dones d’Anton Txèkhov, Dos amics d’Ivan Turguénev, Aquell estiu sufocant d’Eduard von Keyserling o, precisament, Retrat de Shunkin de Junichiro Tanizaki.

Retrat de Shunkin és realment això. Un bombó. Una narració breu però intensa, exquisida i dolça que se gaudeix al màxim si s’assaboreix lentament. Una història d’amor bella, poètica, sensual i cruel alhora amb la música com a rerefons.

“La Shunkin feia cada dia el trajecte agafada a la mà d’un aprenent de la botiga. En aquella època l’aprenent era en Sasuke, que amb els anys es convertiria en el mestre Nukui. Per tant, així és com va començar la relació entre tots dos.”

Aquesta petita gran obra, escrita amb un llenguatge senzill, net i molt cuidat, és Tanizaki en estat pur. Plasma a la perfecció l’estètica tradicional de Japó. Tot i que els seus llibres varen ser objecte de censura i molt polèmics durant la primera meitat del segle XX, perquè sovint descrivia explícitament escenes de sexe i amb un punt sadomasoquista, aquesta edició en català és totalment íntegra.

Si sou dels que no heu llegit res de literatura japonesa aquesta novel·la, ja vos dic que, és ideal per a posar-hi remei.

  • El millor: Una història senzilla que atrapa al lector i que està molt ben contada.
  • El pitjor: Certes parts potser una mica massa exagerades.
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Letras a un amor inescrutable

Título: CARTAS A FELICE

Autor: Franz Kafka

Editorial: Nørdica libros

Páginas: 832

Traducción: Pablo Sorozábal

Sinopsis: Según las palabras del escritor mexicano José Emilio Pacheco, las Cartas están llenas de temor, indecisión, desvalimiento y, en primer término, inconcebibles dosis de intimidad. Nadie se ha desnudado tan atrozmente como el hombre que se confiesa y flagela ante Felice. No obstante, todo está formulado de una manera que lo convierte en ley y conocimiento. Nada de lo que leemos se puede olvidar. Es como si hubiera sido escrito bajo nuestra piel.

RESEÑA: Tarde del 13 de agosto de 1912. En Praga hace calor. Es verano. Un joven Franz Kafka de veintinueve años, Doctor en Derecho, funcionario de seguros y aspirante a escritor, se dirige, con paso lento pero decidido, a la casa de los padres de su amigo y literato Max Brod, ubicada en un edificio de la calle Schalengasse, actual Skořepka, número 1. Con él quiere conversar sobre Contemplación, título dado a una serie de prosas breves. Es la primera obra que se decide Kafka a publicar. Al llegar se percata de que hay una muchacha a la que no ha visto nunca antes. Al principio, tal como dejará constancia poco después en su diario personal, la confunde con una criada por el conjunto de su cara más bien vulgar y su vestimenta sin gracia. Se trata de Felice Bauer, una berlinesa de veinticuatro años y taquimecanógrafa en las oficinas de la Carl Lindström, S.A., conocida de la familia Brod y de paso en la ciudad cuyo destino de su viaje es Budapest. Contradictoriamente, también escribirá que no puede dejar de pensar en ella. Por lo que, al cabo de unos días, se atreverá a mandarle unas primeras líneas. Una vez superados los recelos y la sorpresa iniciales de la señorita Bauer, inician una correspondencia de más de quinientas cartas, (solamente conservadas las del autor), incluidas tarjetas postales.

“Cuando deseo algo imposible, lo quiero en su totalidad. Mi deseo era por tanto estar completamente a solas contigo, mi amor, tú y yo completamente solos en la tierra, completamente solos bajo el cielo, y mi vida, que te pertenece, hacer que se concentre por entero en ti, sin nada que la distraiga.”

Imagen coloreada de Felice Bauer y Franz Kafka de 1917. (1)

Se comprometen dos veces. Rompen y se distancian a menudo. Hay alguna que otra infidelidad de por medio. Pero lo interesante de estas letras por parte de uno de los escritores más importantes del siglo XX, y que tuvieron lugar durante cinco largos años, hasta 1917, es cómo éste, a través de la intimidad que muchas veces otorga la palabra escrita, fue capaz de desnudar su alma tan profundamente aun sabiendo que cada hoja iba dirigida a una lectora real: a Felice. Entre sus miedos, sus ilusiones, sus inseguridades, sus alegrías, sus preocupaciones, sus pasiones, y así una gran número de ‘sus’, de fondo aparece su propia familia y con ella los temores que sufría desde su niñez con respecto a su padre. Menciona a sus amigos y conocidos y, claro, a los Bauer. Es fácil hacerse una idea, a través de todos ellos, de la sociedad de la época. Habla de los locales que frecuentó y los lugares que visitó. Y, por supuesto, de Praga, una ciudad más odiada que querida por Franz. De pasada, y por ciertas frases de preocupación que se entreven de vez en cuando en algunos párrafos, se alude a la fatídica I Guerra Mundial. De su amor por la escritura queda constancia a lo largo de toda sus hojas redactadas para esta mujer, pues cada una de ellas es pura literatura en mayúsculas.

Kafka escribiendo. (2)

“Mi vida, en el fondo, consiste y ha consistido siempre en intentos de escribir, en su mayoría fracasados.”

Cada línea leída de las Cartas a Felice equivale a estar escuchando una conversación privada entre dos personas. Por este motivo, principalmente, el libro es tan adictivo y coloca al lector en la posición de intruso. Uno querrá saberlo todo, cada detalle, sin perderse nada.

Una madrugada de agosto de 1917 Kafka escupe sangre por primera vez. Poco después se le detecta una tuberculosis, enfermedad de la que morirá el 3 de junio de 1924 justo un mes antes de cumplir los cuarenta y uno. A finales de diciembre de ese mismo año de 1917, se produce la ruptura definitiva con Felice Bauer en Praga. Será la última vez que se vean. Un año y medio después ella se casará con el banquero de Berlín Moritz Marasse, de cuarenta y cinco años y de familia pudiente. Franz se comprometerá de nuevo con una mujer checa llamada Julie y tendrá dos relaciones importantes: una con Milena Jesenská y otra con Dora Diamant. Según los expertos estas dos últimas muchachas serán sus verdaderos amores. Aunque nunca contraerá matrimonio ni tendrá hijos.

“Sin embargo ahora eres mía, te he hecho mía; no puedo creer que en ningún cuento de hadas se haya luchado más y con mayor desesperación por una mujer de lo que yo he luchado en mi interior por ti desde el principio, sin tregua, lucha tal vez eterna. Así pues eres mía.”

Cartas dirigidas a Felice. Letra de Franz Kafka. (3)

Es muy posible que, si Franz Kafka levantara la cabeza, se sintiera feliz de ver que, finalmente, su objetivo de convertirse en un gran escritor se ha cumplido y que obras como La transformación, El proceso, El castillo o El desaparecido (personalmente prefería el título anterior de América), forman parte de los clásicos más recientes de la literatura universal. No le agradaría tanto, celoso como era de su intimidad, saber que sus diarios y correpondencias estan en nuestro conocimiento. Sin embargo, gracias a todo este material personal hemos podido comprender que sus cuatro novelas cumbre, y muchos de sus relatos, no cobraron forma sólo como producto de la imaginación del autor checo en lengua alemana. Algunos episodios que tuvieron lugar en su vida desencadenaron esas narraciones. La gran cantidad de información de la que disponemos nos ayuda, por tanto, a comprender un poco mejor su mente tan lógica y tan complicada al mismo tiempo.

“Yo no tengo interés alguno por la literatura, lo que ocurre es que consisto en literatura, no soy ninguna otra cosa ni puedo serlo.”

Puede que Franz sufriera una decepción al saber que la que fuera su primera prometida vendió sus cartas a un editor, en la década de los años cincuenta del siglo pasado, cuando su nombre y su apellido eran ya bastante conocidos a nivel mundial. Felice, por ser judía, junto a su marido Moritz e hijos, como muchos otros, tuvo que huir de los nazis precipitadamente y dejar su vida en Alemania atrás para siempre. Perdió todo su patrimonio. En los Estados Unidos pasó por grandes dificultades. No tuvo que ser sencillo tener que aprender un idioma nuevo y adaptarse a un país tan distinto del que venía. Ya mayor, enferma y con problemas económicos, en Nueva York, se deshizo de las muchas páginas que le había dedicado Kafka y que había conseguido salvar en su partida de Europa. ¿Quién podría culparla por eso?

La mirada de Franz. (4)

Muchos especialistas del autor ponen en duda el enamoramiento con esta mujer. En cinco años no se vieron más que una veintena de veces. Quien solía poner excusas  para encontrarse era él y cuando se produjeron las citas no se desarrollaron de la manera esperada por ambos. Claro, las expectativas creadas, entre letra y letra, debían ser demasiado elevadas. Es posible que hubiera mucho de idealización. Y todo ello no hizo más que derivar en sufrimiento. Franz anhelaba casarse y tener hijos, la sociedad de aquellos años así lo exigía, y más en un momento en que sus amigos o bien estaban a punto de contraer matrimonio o ya lo habían hecho. Pero estaba convencido de que la vida en familia era incompatible con la escritura y eso le producía un conflicto interior enorme.

Cabe destacar que mal del todo no le fue al checo durante los años de comunicación con la berlinesa puesto que coincidieron con su etapa de mayor productividad literaria y de la creación de muchas de sus obras más importantes. Y eso se lo debemos agradecer, sin ninguna duda, a Felice Bauer. Si alguien perdió en toda esta historia fue ella puesto que sí parece que estuvo enamorada de Franz Kafka.

“Y ahora, mi amor, tómame, ¡pero no olvides, no olvides rechazarme a su debido tiempo!”

  • Lo mejor: Conseguir penetrar en una de las mentes más brillantes de la literatura.
  • Lo peor: La gran cantidad de cartas que se echan en faltan de 1917, el último año.

(1). FOTOGRAFÍA: DER FREITAG
(2). GIF: FILM ‘FRANZ KAFKA’
(3). FOTOGRAFÍA: NATE D. SANDERS
(4). GIF: TEATR POLSKI

Mallorca, un dulce sueño de invierno

Una tarde cualquiera, de hace unos dos meses, recibo un correo electrónico de Viajes National Geographic. Quieren un artículo mío sobre Mallorca durante el invierno. Al principio estoy que no me lo creo y seguidamente me invade una gran felicidad de que una revista tan prestigiosa contacte conmigo. Y justo este mes ha salido publicado, en el número 226 de enero de 2019, mi escrito de 18 páginas, incluyendo fotografías fantásticas de la isla.

Esta ha sido, sin duda, una de aquellas alegrías que me ha dado la vida cuando menos lo esperaba. No puedo más que estar agradecida por esta oportunidad única.